
El color como lenguaje emocional de tu identidad.

Un taller vivencial para personas en transición que necesitan comprender
qué está expresando su imagen antes de transformarla.
No es moda · No es tendencia · No es corrección estética
Cuando la imagen deja de acompañarte
Hay momentos en los que la imagen empieza a sentirse ajena.
No incómoda, pero tampoco se siente verdadera.
Cambias por dentro, pero sigues eligiendo desde versiones anteriores de ti.
Los colores se repiten.
Las prendas se vuelven refugio.
La elección diaria se vuelve automática.
No es un problema de estilo.
Es una señal de que algo interno pide ser mirado.

El color no se elige. Se revela.
En Élan Croma, el color no se trabaja como tendencia ni como teoría.
Se observa como un reflejo emocional.
Como una expresión silenciosa de lo que hoy sostienes, evitas o buscas integrar.
Aquí no partimos de “qué te queda bien”, sino de qué está comunicando tu imagen sin que lo notes.
Porque cuando el color se comprende, la imagen deja de ser un esfuerzo y se convierte en coherencia.
¿Qué es Élan Croma?

Élan Croma es un taller grupal de autoconocimiento e identidad donde el color funciona como punto de acceso a procesos internos no verbalizados.

A través de dinámicas conscientes, observación guiada y ejercicios simbólicos, el taller permite identificar patrones emocionales que se expresan en la imagen y comenzar a integrarlos de forma clara y habitable.

No es un taller para cambiar tu imagen.
Es un espacio para entenderla.
Élan Croma es para ti si…
Estás en un momento de transición personal o profesional.
Si sientes que tu imagen ya no representa quién eres hoy.
Si te vistes “correctamente”, pero algo no termina de encajar.
Si buscas profundidad, claridad y sentido, no fórmulas rápidas.
Y si estás dispuesto(a) a mirarte antes de transformarte.
Lo que se abre durante el taller
Durante Élan Croma se trabajan, entre otros, estos ejes:
– La relación emocional con el color.
– La imagen como reflejo del diálogo interno.
– Patrones de repetición y contención.
– Identidad, presencia y coherencia.
Todo desde una mirada respetuosa, profunda y sin juicio.

Después de Élan Croma, muchas personas experimentan algo simple pero profundo:
claridad.
La imagen deja de sentirse confusa.
Las elecciones se vuelven más conscientes.
El color deja de intimidar o esconder.
No porque aprendieron a combinar, sino porque comenzaron a reconocerse.
¿Y después?
Para algunas personas, Élan Croma es un cierre.
Para otras, es el inicio de un proceso más profundo de integración personal a través de Élan 1:1, un acompañamiento individual.
El camino se define con el tiempo, no desde la prisa.

"La imagen no necesita ser corregida.
Necesita ser comprendida.
Élan Croma es una invitación a escucharte
antes de volver a elegir cómo mostrarte."
Elena Tonché


